{"id":5,"date":"2018-08-31T13:50:06","date_gmt":"2018-08-31T13:50:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/www.bio\/2018\/08\/31\/mercedes-mota\/"},"modified":"2018-08-31T13:50:06","modified_gmt":"2018-08-31T13:50:06","slug":"mercedes-mota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/?p=5","title":{"rendered":"Mercedes Mota"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 10pt; color: #000000;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-4\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Mercedes-Mota.jpg\" width=\"206\" height=\"300\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 10pt; color: #000000;\">El 2 de agosto de 1880, Nace en San Francisco de Macor\u00eds, Mercedes Mota, Notable Educadora y Escritora Dominicana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 10pt; color: #000000;\"> Mercedes Mota. Maestra: Brillante maestra y escritora Dominicana, decidida luchadora por la superaci\u00f3n femenina, a temprana edad se inici\u00f3 en el magisterio, a los catorce a\u00f1os, realizando sus aspiraciones con valent\u00eda e integridad. Mujer sola, soltera, en una sociedad de discriminaci\u00f3n y mentes estrechas, cumpli\u00f3 su acariciado anhelo de conocer el mundo contando s\u00f3lo con el excepcional valor de su esp\u00edritu resuelto y la escasa econom\u00eda de sus a\u00f1os en las aulas de las puertoplate\u00f1as.\u00a0Desde temprana edad so\u00f1aba con viajar a Europa donde viaj\u00f3 y vivi\u00f3 por algunos meses en Par\u00eds. La historia que aprendi\u00f3 en la escuela se torn\u00f3 en cosa real, viviente, en pat\u00e9tica lecci\u00f3n que ning\u00fan maestro ser\u00e1 capaz de ofrecer, por culto y elocuente que \u00e9l sea\u201d, contaba en breve autobiograf\u00eda que escribi\u00f3 en 1962, dos a\u00f1os antes de que la muerte tronchara las ansias postreras de volver a la Patria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 10pt; color: #000000;\"> Su vida, fue tr\u00e1gica, triste, conmovedora, angustiada. Viaj\u00f3\u00a0 con su madre hu\u00e9rfana y separada del esposo, muy joven aun, responsables de la subsistencia y protecci\u00f3n de una peque\u00f1a familia, desprovista de recursos econ\u00f3micos, a Puerto Plata, ciudad recordada con gratitud y reminiscencias queridas y tiernas, aunque no fue su ciudad natal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 10pt; color: #000000;\">\u00a0Mercedes Mota, era hermana de otra excelsa educadora, Antera Mota, fue a los catorce a\u00f1os profesora de la Escuela Superior de Se\u00f1oritas, al tiempo que estudiaba con los profesores Demetria Betances, hermana del pr\u00f3cer Ram\u00f3n Emeterio Betances, defensor de la Independencia de Puerto Rico; Jos\u00e9 Dubeau, Alejandro Llenas, Rogelio Oller, Carlos Sim\u00f3n, Ulpiano Delund\u00e9 y a la vez que se preparaba\u00a0 y ense\u00f1aba, completaba la \u201cmezquina cuota\u201d de la escuela bordando pa\u00f1uelos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u201cImposible ser\u00eda olvidar el af\u00e1n para obtener con honradez y decencia las perentorias necesidades de la existencia diaria de ambas maestras las cuales sobreviv\u00edan bordando pa\u00f1uelos hasta la media noche y \u00a0a la luz de una l\u00e1mpara de kerosene. Dichos pa\u00f1uelos deb\u00edan ser entregados sin tardanza a los empleados belgas de la empresa ferroviaria de Puerto Plata a Santiago. Antera y Mercedes formaban aquel cuadro\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 10pt; color: #000000;\"> A la muerte de Antera, la desolaci\u00f3n se apoder\u00f3 de la hermana menor, en 1916, ya que esta, hab\u00eda sido madre y tutora de la inquieta joven que a los quince a\u00f1os publicaba profundos art\u00edculos acogidos con entusiasmo por la intelectualidad nacional. \u201cTan tremendo golpe la anonad\u00f3&#8230; La vida apareci\u00f3 ante s\u00ed sin valor ninguno&#8230;\u201d\u00a0Sigui\u00f3 el ejercicio de su vocaci\u00f3n y se hizo cargo de la educaci\u00f3n de los hijos de su hermana Antera. Sus publicaciones y reclamos por los derechos de la mujer le obtuvieron reconocimientos. Represent\u00f3 a la Rep\u00fablica en Buffalo y en \u00e9poca tan remota como mediados del siglo antepasado disert\u00f3 en la Sociedad Internacional de Mujeres Feministas leyendo un valiente trabajo dando a conocer la condici\u00f3n cultural de las dominicanas, en el que lamentaba el deplorable estado en que se encontraba, desde la colonia: \u201cconfinada en el estrecho c\u00edrculo del hogar, exenta de ambiciones, escasa de cultura intelectual, entregada a las devociones religiosas y a las tareas caseras, sin participaci\u00f3n en los asuntos p\u00fablicos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 10pt; color: #000000;\">Humilde, sencilla, indiferente a todo lo que no fuese la educaci\u00f3n cristiana y los cuidados del hogar: en ese estado deplorable permaneci\u00f3 durante siglos la mujer dominicana\u201d.\u00a0En 1919, se ausenta del pa\u00eds acompa\u00f1ada de sus sobrinos en busca de salud f\u00edsica y moral hacia Estados Unidos, contando tan solo con treinta y ocho a\u00f1os de edad y sin ayuda alguna. Pero el valor, y las fuerzas espirituales, no le faltaban\u201d.\u00a0Desde all\u00ed recorri\u00f3 Italia, Espa\u00f1a, Inglaterra, Alemania, B\u00e9lgica, Suiza, pero qued\u00f3 deslumbrada por el encanto del alma de Par\u00eds donde comparti\u00f3 con el ex presidente Carlos Morales Languasco, entonces embajador dominicano ante varias naciones europeas, Rub\u00e9n Dar\u00edo, \u201cen extrema decadencia mental, una verdadera ruina humana\u201d, Vargas Vila, Rufino Blanco Fombona, los hermanos Garc\u00eda Calder\u00f3n, Alejandro Sux, y los dominicanos, doctores Betances, Julio Pi\u00f1eyro, Jos\u00e9 Dolores Alfonseca, Am\u00e9rico Lugo, Tulio Cestero&#8230; \u201cLa colonia hispanoamericana residente o transe\u00fante all\u00ed por ese tiempo, era en verdad, de gente selecta, brillante. Gente de alta alcurnia intelectual y social. Poetas, novelistas, periodistas, diplom\u00e1ticos, algunos exilados, v\u00edctimas de las corrientes dictaduras\u201d.\u00a0 Pero tambi\u00e9n se code\u00f3 con gobernantes e intelectuales parisinos.\u00a0\u00a0Nacida el dos de agosto de 1880, su precocidad, seg\u00fan Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a, era asombrosa. \u201cTen\u00eda verdadero don magisterial y sab\u00eda ganarse el cari\u00f1o de sus disc\u00edpulos&#8230; Rehu\u00eda el bullicio y se enfrascaba en la lectura\u201d. En 1904 dirigi\u00f3 la Escuela de Varones N\u00famero Uno y tres a\u00f1os despu\u00e9s volvi\u00f3 a ser profesora de la Escuela Superior de Se\u00f1oritas que dirigi\u00f3 al desaparecer su hermana Antera. Contribuy\u00f3 a la fundaci\u00f3n del Liceo de Puerto Plata, cre\u00f3 y presidi\u00f3 la Sociedad Patri\u00f3tica Rosa Duarte y fue presidenta y secretaria del Club de Damas de Puerto Plata y del Comit\u00e9 de Damas de Nueva York donde pas\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os donde una cruel lesi\u00f3n cardiaca le afectaba desde hac\u00eda a\u00f1os la cual le impidi\u00f3 volver a la Rep\u00fablica Dominicana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><strong style=\"font-weight: 400;\">Tomado del Escrito Biogr\u00e1fico de \u00c1ngela Pe\u00f1a<\/strong><\/span><span style=\"font-weight: 400;\">)<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 2 de agosto de 1880, Nace en San Francisco de Macor\u00eds, Mercedes Mota, Notable Educadora y Escritora Dominicana. Mercedes Mota. Maestra: Brillante maestra y escritora Dominicana, decidida luchadora por la superaci\u00f3n femenina, a temprana edad se inici\u00f3 en el magisterio, a los catorce a\u00f1os, realizando sus aspiraciones con valent\u00eda e integridad. Mujer sola, soltera, en una sociedad de discriminaci\u00f3n y mentes estrechas, cumpli\u00f3 su acariciado anhelo de conocer el mundo contando s\u00f3lo con el excepcional valor de su esp\u00edritu resuelto y la escasa econom\u00eda de sus a\u00f1os en las aulas de las puertoplate\u00f1as.\u00a0Desde temprana edad so\u00f1aba con viajar a Europa donde viaj\u00f3 y vivi\u00f3 por algunos meses en Par\u00eds. La historia que aprendi\u00f3 en la escuela se torn\u00f3 en cosa real, viviente, en pat\u00e9tica lecci\u00f3n que ning\u00fan maestro ser\u00e1 capaz de ofrecer, por culto y elocuente que \u00e9l sea\u201d, contaba en breve autobiograf\u00eda que escribi\u00f3 en 1962, dos a\u00f1os antes de que la muerte tronchara las ansias postreras de volver a la Patria. Su vida, fue tr\u00e1gica, triste, conmovedora, angustiada. Viaj\u00f3\u00a0 con su madre hu\u00e9rfana y separada del esposo, muy joven aun, responsables de la subsistencia y protecci\u00f3n de una peque\u00f1a familia, desprovista de recursos econ\u00f3micos, a Puerto Plata, ciudad recordada con gratitud y reminiscencias queridas y tiernas, aunque no fue su ciudad natal. \u00a0Mercedes Mota, era hermana de otra excelsa educadora, Antera Mota, fue a los catorce a\u00f1os profesora de la Escuela Superior de Se\u00f1oritas, al tiempo que estudiaba con los profesores Demetria Betances, hermana del pr\u00f3cer Ram\u00f3n Emeterio Betances, defensor de la Independencia de Puerto Rico; Jos\u00e9 Dubeau, Alejandro Llenas, Rogelio Oller, Carlos Sim\u00f3n, Ulpiano Delund\u00e9 y a la vez que se preparaba\u00a0 y ense\u00f1aba, completaba la \u201cmezquina cuota\u201d de la escuela bordando pa\u00f1uelos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u201cImposible ser\u00eda olvidar el af\u00e1n para obtener con honradez y decencia las perentorias necesidades de la existencia diaria de ambas maestras las cuales sobreviv\u00edan bordando pa\u00f1uelos hasta la media noche y \u00a0a la luz de una l\u00e1mpara de kerosene. Dichos pa\u00f1uelos deb\u00edan ser entregados sin tardanza a los empleados belgas de la empresa ferroviaria de Puerto Plata a Santiago. Antera y Mercedes formaban aquel cuadro\u201d. A la muerte de Antera, la desolaci\u00f3n se apoder\u00f3 de la hermana menor, en 1916, ya que esta, hab\u00eda sido madre y tutora de la inquieta joven que a los quince a\u00f1os publicaba profundos art\u00edculos acogidos con entusiasmo por la intelectualidad nacional. \u201cTan tremendo golpe la anonad\u00f3&#8230; La vida apareci\u00f3 ante s\u00ed sin valor ninguno&#8230;\u201d\u00a0Sigui\u00f3 el ejercicio de su vocaci\u00f3n y se hizo cargo de la educaci\u00f3n de los hijos de su hermana Antera. Sus publicaciones y reclamos por los derechos de la mujer le obtuvieron reconocimientos. Represent\u00f3 a la Rep\u00fablica en Buffalo y en \u00e9poca tan remota como mediados del siglo antepasado disert\u00f3 en la Sociedad Internacional de Mujeres Feministas leyendo un valiente trabajo dando a conocer la condici\u00f3n cultural de las dominicanas, en el que lamentaba el deplorable estado en que se encontraba, desde la colonia: \u201cconfinada en el estrecho c\u00edrculo del hogar, exenta de ambiciones, escasa de cultura intelectual, entregada a las devociones religiosas y a las tareas caseras, sin participaci\u00f3n en los asuntos p\u00fablicos. Humilde, sencilla, indiferente a todo lo que no fuese la educaci\u00f3n cristiana y los cuidados del hogar: en ese estado deplorable permaneci\u00f3 durante siglos la mujer dominicana\u201d.\u00a0En 1919, se ausenta del pa\u00eds acompa\u00f1ada de sus sobrinos en busca de salud f\u00edsica y moral hacia Estados Unidos, contando tan solo con treinta y ocho a\u00f1os de edad y sin ayuda alguna. Pero el valor, y las fuerzas espirituales, no le faltaban\u201d.\u00a0Desde all\u00ed recorri\u00f3 Italia, Espa\u00f1a, Inglaterra, Alemania, B\u00e9lgica, Suiza, pero qued\u00f3 deslumbrada por el encanto del alma de Par\u00eds donde comparti\u00f3 con el ex presidente Carlos Morales Languasco, entonces embajador dominicano ante varias naciones europeas, Rub\u00e9n Dar\u00edo, \u201cen extrema decadencia mental, una verdadera ruina humana\u201d, Vargas Vila, Rufino Blanco Fombona, los hermanos Garc\u00eda Calder\u00f3n, Alejandro Sux, y los dominicanos, doctores Betances, Julio Pi\u00f1eyro, Jos\u00e9 Dolores Alfonseca, Am\u00e9rico Lugo, Tulio Cestero&#8230; \u201cLa colonia hispanoamericana residente o transe\u00fante all\u00ed por ese tiempo, era en verdad, de gente selecta, brillante. Gente de alta alcurnia intelectual y social. Poetas, novelistas, periodistas, diplom\u00e1ticos, algunos exilados, v\u00edctimas de las corrientes dictaduras\u201d.\u00a0 Pero tambi\u00e9n se code\u00f3 con gobernantes e intelectuales parisinos.\u00a0\u00a0Nacida el dos de agosto de 1880, su precocidad, seg\u00fan Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a, era asombrosa. \u201cTen\u00eda verdadero don magisterial y sab\u00eda ganarse el cari\u00f1o de sus disc\u00edpulos&#8230; Rehu\u00eda el bullicio y se enfrascaba en la lectura\u201d. En 1904 dirigi\u00f3 la Escuela de Varones N\u00famero Uno y tres a\u00f1os despu\u00e9s volvi\u00f3 a ser profesora de la Escuela Superior de Se\u00f1oritas que dirigi\u00f3 al desaparecer su hermana Antera. Contribuy\u00f3 a la fundaci\u00f3n del Liceo de Puerto Plata, cre\u00f3 y presidi\u00f3 la Sociedad Patri\u00f3tica Rosa Duarte y fue presidenta y secretaria del Club de Damas de Puerto Plata y del Comit\u00e9 de Damas de Nueva York donde pas\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os donde una cruel lesi\u00f3n cardiaca le afectaba desde hac\u00eda a\u00f1os la cual le impidi\u00f3 volver a la Rep\u00fablica Dominicana. \u00a0 (Tomado del Escrito Biogr\u00e1fico de \u00c1ngela Pe\u00f1a).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-5","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bio.biografiasdominicanas.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}